domingo, 17 de junio de 2007

Constitución

Constitución, pero no la Carta, sino el inicio. La puesta en marcha.
En el día de ayer, en el recinto del Teatro Chapí de nuestra ciudad, el deseo de los villeneros y villeneras, expresado indiscutiblemente, en las urnas el pasado día 27 de mayo, ha recibido el último impulso requerido para su definitiva puesta en órbita. Durante los próximos cuatro años, el equipo de gobierno local va a estar impulsado por esos votos. Igual que un móvil en el espacio, por inercia. Algo más de nueve mil quinientos votos que han propiciado la primera mayoría absoluta superior a once concejales.

Las propuestas que se presentaron en los programas no van a ser ahora discutidas, sino que deben ser ejecutadas.
Desde este foro concederemos días de gracia, porque sabemos que no es sencillo poner en marcha un programa nuevo de gobierno. Pero no vamos a permanecer callados frente a ciertos desvarios ocurridos en la sesión de investidura.


Hace treinta años que en España gozamos de un sisema democrático. Del que debemos decir que es envidiado por muchos paises de nuestro entorno mñas próximo, como Italia. Un sistema de mayorías corregidas. Un sistema que quiere e intenta representar a todos. Un sistema que se legitima a sí mismo cada cuatro años. Un sistema que garantiza y respeta los Derechos ciudadanos. Los Derecho con mayúsculas.

Pero ayer, en el Teatro Chapí -y no es la primera vez en Villena, lamentablemente - se vivieron momentos vergonzosos. Un sector del público interrumpió con abucheos la toma de posesión de dos concejales electos. Ni más ni menos. Se abucheó el momento que más tiene de sagrado la labor de un Representante del Pueblo de Villena: El momento en el que se le reconoce que su voz es la voz de Villena.

No es retórica idealista. No es una pomposa defensa del Sr. Ayelo ni de la Sra Tortosa. No. Es simple y llanamente un puñetazo sobre la mesa llamando al orden y a la cordura. No ha lugar a que se denoste a un Representante del Pueblo de Villena. Cada uno de esos abucheos va dirigido a los vecinos de Villena. A los que le votaron y a los que no, porque el Pleno del Ayuntamiento nos representa a Todos. Cada uno de esos abucheos llegó hasta el más alejado de los vecinos que ejerció su derecho al voto. Yo estoy en Madrid, los hay que están más lejos. A los que están en Villena, a los que estamos fuera, esas personas que abuchearon al Concejal Sr. Ayelo y a la Concejala Sra. Tortosa, nos abuchearon al resto.

Deberían arrepentirse, por lo menos, ya que pedir disculpas, pienso a veces, es demasiado esperar de gente con ese comportamiento.

Parece mentira que en el día de hoy haya gente que se comporte así. Y lo siento. Porque la imagen que han dado de Villena es vergonzante.

Esperemos que no se vuelva a repetir.