domingo, 17 de junio de 2007

El leon de la discordia


Navegando por Internet, he descubierto que hay varios foros en los que se mantiene un debate -desplorable en sus formas- sobre la orientación del León en el Escudo de Villena.
No soy un experto en Heráldica, pero sí que puedo aportar cierta luz sobre la materia. Desde mi más tierna infancia banderas y escudos han sido una de mis pasiones. Y sobre los que he conseguido alcanzar algún que otro conocimiento a fuerza de estudiarlos.

Antes de nada, hagamos un somero repaso al citado Blasón.

El tradicional español, redondeado en punta. y timbrado con la corona marquesal. Escudo cuartelado en sotuer, 1º de azur, un castillo de oro aclarado de sable; 2º de plata, un león de gules; 3º de gules, una mano de carnación alada de oro, empuñando una espada desnuda de plata; y 4º de azur, tres árboles de sinople terrazados y a su pie una fontana de azur.

Entrando a analizar. El león y la mano alada son herencia de los Manuel. El castillo viene de nuestra pertenencia histórica a la Corona de Castilla, y los tres árboles sobre el agua nos recuerdan la mayor fuente de riquezas de Villena: el agua. La laguna de Villena.
Centrándonos en el mueble de la polémica (el león), solo cabe decir una cosa: es herencia de la Familia Manuel. Si mira hacia la diestra o hacia la siniestra es algo que al Pueblo de Villena no le afecta en absoluto. Sencillamente, es un mueble heredado de los antiguos señores de nuestra Ciudad. Hemos heredado sus armas, lo que estas signifiquen no nos afecta al Pueblo.

Hay quien se ha lanzado a la calle soltando soflamas contra el anterior gobierno progresista, diciendo que por estética nos han convertido en bastardos a todos los Villeneros. No existe mayor signo de la estulticia humana que semejantes desatinos.

Si en el escudo de los Manuel habia el león mirando a la siniestra, significando bastardía, deberiamos mirar si no sería hijo bastardo aquel a quien el rey concediera ese blasón. A quién le interese el tema, le invitoa que se de un garveo por la Arciprestal de Santiago y busque entre los escudos que allí hay. ¡A ver que encuentra! (y es del S.XVI, cuando los socialistas aun no existian, por cierto...)


Antes de lanzarse a la piscina, deberia comprobarse que hay agua, o, al menos, una colchoneta que nos permita no rompernos la crisma contra el duro suelo de la verdad...

Intelligenti pauca.